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jueves, 3 de junio de 2010

Erdoğan: "Nadie debería poner a prueba la paciencia de Turquía"


El primer ministro turco Recep Tayyip Erdoğan declaró que Israel debería ser castigado por la comunidad internacional por el ataque que costó la vida a al menos una decena de activistas, y aseguró que "nada será lo mismo" a partir de ahora en las relaciones entre Turquía e Israel, hasta hace poco estrechos aliados, al tiempo que advirtió al estado hebreo de que Turquía "no es un enemigo fácil".

Durante una reunión con el grupo parlamentario del AKP celebrada el martes tras su regreso adelantado de Chile, Erdoğan se mostró visiblemente indignado por el ataque mortal israelí contra la flota humanitaria compuesta mayoritariamente por barcos y activistas turcos, y no tuvo reparos a la hora de calificar el comportamiento del estado hebreo. "El comportamiento de Israel debería ser definitivamente, definitivamente, castigado", dijo a los miembros de su partido y ante la presencia de otros representantes diplomáticos de varios países, que habían acudido también a escuchar las primeras palabras del primer ministro a su llegada a Ankara.

"Nadie debería intentar poner a prueba la paciencia de Turquía", agregó un indignado Erdoğan. "Ha llegado el tiempo para que la comunidad internacional diga 'ya es suficiente'. Naciones Unidas no debe frenar su resolución condenando a Israel, sino permanecer firme apoyándola", declaró el mandatario turco, que explicó que nada más tener noticias del incidente había hablado personalmente por teléfono con varios de los principales dirigentes mundiales, incluyendo la canciller alemana Angela Merkel y el primer ministro británico David Cameron, añadiendo que transmitiría también el mismo mensaje de indignación y firmeza a Obama.

"Turquía no es un enemigo fácil"

"Una vez más, han mostrado al mundo que saben lo buenos que son matando a gente", dijo Erdoğan, recordando así las palabras que le dirigió al presidente israelí Shimon Peres durante su famoso discurso en el Foro de Davos. "Israel no puede legitimar este asesinato, no puede lavarse las manos de esta sangre", dijo el primer ministro turco, que destacó que esta tragedia se había convertido en un problema que afectaba no sólo a dos países, sino a toda la comunidad internacional. Erdoğan también criticó los argumentos israelíes que justificaban la acción militar equiparando a los activistas humanitarios con terroristas, y advirtió a Israel que no le conviene la posibilidad de tener a Turquía como un enemigo. "Turquía no dejará pasar esto. Igual de valiosa que es su amistad, así de poderosa es también la hostilidad de Turquía".

"Israel ha desafiado a todo el mundo abordando naves que transportaban voluntarios de 32 naciones diferentes. Este insolente, irresponsable, imprudente e injusto ataque por parte del gobierno israelí, que ha pisoteado sobre toda clase de valores humanos, debe ser castigado por todos los medios", dijo Erdoğan. "Los barcos declararon su carga y su intención al mundo entero antes de poner rumbo a Gaza. Sesenta periodistas de Turquía y otros países estaban también a bordo de los barcos para ser testigos de la campaña", señaló el mandatario turco, que abogó insistentemente por el fin del bloqueo a Gaza. "Israel debe retirar inmediatamente el embargo inhumano sobre Gaza. Matar a gente inocente es una temeridad cruel", sentenció Erdoğan.

"Hemos rechazado la oferta de Israel de enviarnos los pasajeros heridos. Tenemos la voluntad y el poder de traer a nuestra propia gente herida de vuelta. Dos aviones-ambulancia militares partieron para traer a los pasajeros heridos, y aviones civiles del Ministerio de Salud están a punto de llegar", añadió.

El primer ministro turco también subrayó que Turquía siempre había permanecido firme a lo largo de toda la Historia frente al anti-semitismo, y que lo había demostrado en numerosas ocasiones ofreciendo protección al pueblo judío cuando fueron víctimas de la violencia y la persecución, refiriéndose a la expulsión de los judíos españoles por los Reyes Católicos o a la persecución que sufrieron durante el régimen nazi. Erdoğan dijo que había llegado la hora de que Israel luchara también contra el anti-semitismo, y aseguró que el gobierno israelí, usando mentiras, justificaciones, derramamiento de sangre y masacrando a inocentes, era quien más estaba haciendo daño al pueblo de Israel. Erdoğan quiso aprovechar también su discurso para agradecer a la comunidad judía de Turquía su postura, condenando rápidamente el ataque israelí y apoyando las protestas, y pidió a los propios israelíes que cuestionaran ellos también las acciones de su propio gobierno.

La respuesta de Turquía

"Turquía ha estado empleando todos los medios de la legislación internacional y la diplomacia, y continuará haciéndolo en los próximos días. Para este fin, hemos retirado nuestro embajador en Tel Aviv y le hemos ordenado regresar. Tres ejercicios militares conjuntos programados con Israel fueron cancelados. Los partidos que iban a ser jugados entre los equipos de fútbol de Turquía e Israel también fueron cancelados. El ministro de exteriores Ahment Davutoğlu fue a Nueva York y pidió al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas (del que Turquía forma parte) celebrar una reunión de urgencia. Como resultado, el Consejo de Seguridad de la ONU emitió un comunicado condenando a Israel y pidió la liberación inmediata de los civiles y los pasajeros heridos", comentó Erdoğan ante centenares de diputados de su partido AKP.

En términos diplomáticos, lo cierto es que la respuesta de Turquía no se ha hecho esperar y Ankara ha iniciado una guerra diplomática a largo plazo con su antiguo aliado israelí. La cancelación de tres ejercicios militares conjuntos y la retirada de su embajador en Tel Aviv fueron únicamente los primeros pasos de una serie de iniciativas que el gobierno turco ha puesto en marcha buscando el apoyo de toda la comunidad internacional, para lo que está empleando su creciente influencia a nivel regional y global.

Las posibles acciones a corto y medio plazo contra Israel por parte de Turquía podrían incluir, según algunos analistas, una demanda de compensación para las víctimas por parte del gobierno israelí y una petición oficial de disculpas públicas, que parece ya están siendo estudiadas por el gobierno turco según algunos medios. Otras medidas inmediatas podrían incluir la presentación de una querella criminal contra el Estado hebreo en los tribunales turcos, o incluso ante la Corte Penal Internacional.

Desde Estados Unidos, a donde acudió para asistir a la reunión de urgencia del Consejo de Seguridad de la ONU, el ministro de exteriores turco Ahmet Davutoğlu destacó que con este acto unilateral e injustificado, Israel había dado al traste con cualquier esfuerzo pasado o futuro para buscar la paz en Oriente Medio. "¿Cómo podemos confiar en que tenemos un compañero real que quiere la paz, si incluso no respeta a los ciudadanos de un país amistoso?", se preguntó Davutoğlu en declaraciones ante los periodistas. "¿Cómo podemos convencer ahora a Siria, o a otros países de la región, de que (los israelíes) quieren la paz?".

lunes, 17 de mayo de 2010

De Soto cree que la UE debería acabar con el aislamiento de los turcochipriotas


Álvaro de Soto, que entre 1999 y 2004 fue Consejero Especial de la ONU sobre Chipre, declaró en una entrevista con la prensa turca que la Unión Europea debería cumplir lo prometido y acabar con el aislamiento de los turcochipriotas, para ayudar así a encontrar una solución duradera al conflicto en la isla de Chipre.

En una reciente entrevista con el diario turco Zaman, de Soto declaró que sería justo que la Unión Europea cumpliera con las promesas que hizo en su día a la población turca de Chipre, lo que llevaría a Turquía a abrir sus puertos al tráfico con los grecochipriotas. Ankara rechaza hacerlo mientras continúe el duro bloqueo impuesto por la UE a la República Turca del Norte de Chipre (KKTC, en turco), a la que la Unión Europea había prometido el fin del aislamiento si aprobaba el plan Annan en el referéndum de 2004 para unificar la isla.

El plan fue aprobado por la mayoría de los turcochipriotas, pero fue rechazado por la población griega que habita el sur de la isla; pocos días después la UE aceptaba la entrada en su seno de un Chipre dividido, pero sólo de la parte administrada por el gobierno grecochipriota, mientras que el norte turcochipriota se quedaba fuera y continuaba con el duro bloqueo impuesto por la UE, que los grecochipriotas además no estaban dispuestos a levantar.

El antiguo enviado de la ONU a la isla argumentó que una de las razones que impulsó a los grecochipriotas a rechazar el plan Annan en 2004 podría haber sido que sintieran que se encontraban en una situación de ventaja dado que tenían garantizada su entrada en la Unión Europea pocos días después, pasase lo que pasase en el referéndum. Otra razón para de Soto era que los grecochipriotas no estudiaron el plan tan detalladamente como los turcochipriotas, y por tanto no eran conscientes completamente de lo que hubiera implicado para ellos.

De Soto participó posteriormente como asesor en el proceso de negociaciones iniciado el 3 de septiembre de 2008 por el presidente grecochipriota Dimitris Christofias y el antiguo presidente turcochipriota, Mehmet Ali Talat, que perdió la presidencia a manos de su rival nacionalista Derviş Eroğlu tras las elecciones presidenciales celebradas el mes pasado en la KKTC.

Según explicó el diplomático peruano, durante el proceso iniciado en 2008 ambas partes habían acordado una solución basada en un estado federal bi-comunal y bi-zonal, a pesar de que ésta no era la preferencia de ninguna de las dos partes. De Soto no obstante se mostró optimista acerca del papel que pueda jugar el nuevo presidente turcochipriota, Derviş Eroğlu. "Veo que incluso el señor Eroğlu ha acordado continuar sobre la misma base. Buscan una solución federal bi-zonal y bi-comunal, de la que como resultado habrá un estado con una única personalidad legal y soberanía internacionales, y eso está de acuerdo con el plan Annan", dijo de Soto, para quien resulta positivo que Eroğlu acordase continuar las conversaciones donde las había dejado Talat. Está previsto que él y Christofias se reunan por primera vez el próximo 26 de mayo.

De Soto aprovechó la ocasión para explicar por qué había renunciado a su último cargo en la ONU, en 2007, como coordinador especial para el proceso de paz en Oriente Medio. Según dijo, la razón principal estuvo en la negativa de Naciones Unidas a dialogar con Hamas. "En el Cuarteto, la ONU decidió no tratar con Hamas incluso aunque Hamas había sido elegida democráticamente en unas elecciones que habían sido elogiadas por los observadores internacionales, incluyendo los de la UE. Incluso así, la ONU dejó de tratar con el gobierno de la Autoridad Nacional Palestina, y eso fue un error. Intenté cambiar las cosas, y cuando no pude hacerlo, me fuí de la ONU", explicó.

lunes, 18 de diciembre de 2006

Turquía: otra vez en la encrucijada...


Pablo Gómez

La reciente decisión de la UE de congelar 8 de los 35 capítulos que conforman el proceso de negociación sobre la adhesión de Turquía a la Unión, vuelve de nuevo a situar a este país en la encrucijada, en ese lugar donde se juntan y cruzan varios caminos, sin saber cuál seguir. Pero esta encrucijada a la que metafóricamente me refiero no es exclusiva de Turquía, que se ve en ella no precisamente desde hace poco tiempo a causa de sus peculiaridades geográficas, sociales, políticas y económicas; sino que es también la propia UE la que está en ella, y la que ha puesto en evidencia sus debilidades internas e intrínsecas en estas últimas semanas optando por una huída hacia adelante y por pasarle el problema al país candidato, lo que ha evidenciado aún más si cabe el callejón sin salida al que se ha visto abocada la propia Unión Europea, y la debilidad de su posicionamiento.

Turquía ha dado en el clavo al denunciar que la UE es prisionera de los grecochipriotas, aunque para ser más exactos deberíamos decir que es prisionera no sólo de Chipre, sino de todos aquellos países y fuerzas internas a la UE que no desean ver a priori una Turquía de pleno derecho en la UE (Chipre, Grecia, Austria, Alemania, Francia...), pero que tampoco quieren darle un portazo a Ankara por lo que les pudiera ir en ello. Y bien que lo saben. Resulta paradójico que países antaño aliados de los turcos como Francia o Alemania sean hoy día los que presentan mayores recelos, mientras que otros como España o Italia, que en tiempos se batieron contra los otomanos en Lepanto, sean ahora los máximos adalices de su incorporación a la UE. Pero la Turquía de hoy en día es muy diferente de la de entonces, y también lo es Europa. Y sin embargo, ambas lastran problemas que, lejos de solucionarse, han ido postergando hasta llegar a este punto del camino en el que nos encontramos.

Uno de los principales problemas de la Unión Europea es que la PAC (la política agraria común) continúa siendo una de las principales bocas con que alimentar el presupuesto comunitario, y eso condiciona todos los ámbitos de decisiones y, como no, el político. Hace pocos días lo evidenciaba el presidente Frances Jacques Chirac, que decía que la PAC no debía ser la víctima de las ampliaciones (muchos miedos de Francia sobre Turquía vienen de aquí), pero que a la vez reconocía que existía un grave problema institucional en la UE, problema que las negociaciones con Turquía no han acabado sino poniendo en evidencia. Desde sus primeros tiempos fundacionales, con la Comunidad Europea del Carbón y el Acero (CECA) primero y la Comunidad Económica Europea (CEE) después, los "Estados Unidos de Europa" siempre han profundizado en las reformas de corte económico liberal, abriendo mercados y levantando aduanas, mientras las reformas políticas de base, reformas que hubiesen servido para democratizar realmente una Europa de ciudadanos que se sienten totalmente alejados y ajenos a sus instituciones, además de para facilitar y ordenar la toma de decisiones, se han ido postergando. Para encubrir este fracaso de esa idea de Europa que en el ideario no se limitaba a lo económico, pero que en la práctica ahí se quedaba, la salida más fácil era la huida hacia adelante, la expansión hacia todos aquellos países que pedían entrar en el club rico europeo. Pero esta "solución" sólo ha contribuido a agravar y complicar aún más los problemas de unas instituciones obsoletas, con competencias solapadas y una burocracia hinchada, que fueron diseñadas para una unión mucho más sencilla y, sobre todo, con muchos menos miembros. La UE a 25 es, hoy por hoy, una Torre de Babel casi imposible de dirigir e incapaz de tomar decisiones... y eso, en estos tiempos que exigen decisiones rápidas y difíciles, puede ser hasta peligroso.

Otro problema que se ha presentado a la UE es el contencioso sobre Chipre, que como tantas otras cosas se prefirió en su día cerrar en falso y seguir hacia adelante, en lugar de poner de una vez soluciones sobre la mesa. Esas soluciones, equilibradas y con decisiones justas, consensuadas y aceptadas por ambas partes (Grecia y Turquía) hubieran sido factibles antes de la entrada de la República Griega de Chipre en la Unión en 2004, poco después del fracasado referendum auspiciado por la ONU en el que los grecochipriotas rechazaron la unificación con la parte turca de la isla; pero en lugar de eso la UE optó por incluir a un Chipre dividido (sólo a su parte griega) como miembro de pleno derecho, aun cuando las conversaciones con Turquía estaban ahí y venía siendo una candidata potencial desde hacia décadas. Era sólo cuestión de tiempo que el problema de Chipre saliera a la luz, el tiempo que tardase la UE en exigir a Turquía que aplicase el Protocolo de Ankara, que Turquía firmó a condición de excluir a Chipre: de nuevo, se miró entonces para otro lado y se siguió hacia adelante... Ahora los grecochipriotas están en la Unión con todos los derechos, incluido el derecho a veto, y cualquier solución sobre la isla habrá de ser de su conformidad; esa es una posibilidad que no tiene Turquía, y por lo tanto la solución sobre el futuro de la isla no puede ser planteada en el contexto de las negociaciones sobre la adhesión: no puede ser de igual a igual, ni mucho menos justa. Y esa situación es la que ha denunciado Turquía. Cuando Ankara ofreció abrir sus puertos y aeropuertos a los grecochipriostas, a cambio de que se hiciese lo propio con los de la parte turca de Chipre y de una nueva intervención de la ONU en el problema con el apoyo de la UE, nadie en la Unión Europea se cuestionó la postura de Atenas o de Nicosia respecto al problema; nadie pensó en la racionalidad de la propuesta turca, que pedía por enésima vez el amparo de la ONU; nadie pensó en la locura que llevó a la división de la isla en 1974, cuando un golpe de militares griegos partidarios de la ENOSIS (la unión con Grecia, basada a su vez en el Panhelenismo griego) obligó a la intervención de Ankara para proteger a la pisoteada minoría turca... Turquía no pedía limosna, sino soluciones equitativas. Pero los grecochipriotas no quieren ni oir hablar de la ONU, porque saben que las posibles soluciones no incluyen ni la unión con Grecia ni la subyugación de la población turca de la isla al gobierno griego; de ahí que constantemente se apele al miedo, y que la reacción de Nicosia fuera decir que Turquía estaba tratando de engañar a la Unión, postura que encontró eco rápidamente entre los detractores de Turquía en la UE. Una Unión Europea que se estremece en sus cimientos y mira con recelo ante la llegada del vecino "musulmán", pero que permanece impasible y tuerce esa misma mirada ante la proliferación de personajes como Le Pen, Jörg Haider o Sarkozy en su seno.

El dilema se le plantea también a Turquía, ese país lleno de contrastes que siempre mantiene un pie en Oriente y otro en Occidente. Si bien la población turca mayoritariamente sigue apostando por la entrada de Turquía en la UE como garantía de progreso y democratización, la gente se queja cada vez más -y a veces con razón- de las continuas exigencias de Bruselas en un proceso plagado de obstáculos e inconvenientes. Los turcos ya se sienten parte de Europa (al fin y al cabo, su imperio ocupó toda Europa Oriental hasta el siglo XIX), pero cada vez son más los que piensan que tal vez no sea necesario entrar en el club de la UE para gozar de sus ventajas. Hay otros países europeos que no lo han hecho, sin grandes consecuencias. Paradójicamente, y al contrario de lo que se pueda pensar en Europa, son los islamistas los mayores partidarios de la entrada en la Unión, porque eso les permitiría una mayor libertad religiosa; los kemalistas, por el contrario, herederos ideológicos de Mustafá Kemal Atatürk, ven cada nueva exigencia de Bruselas respecto a las leyes turcas una oportunidad para que los partidarios de una mayor presencia del Islam en la vida pública recuperen terreno. El actual primer ministro Recep Tayyip Erdoğan es un islamista moderado en el que confluye esa paradoja en la que vive actualmente Turquía, esos dos caminos que se van a cruzar -de nuevo- en la encrucijada turca: por un lado se busca realizar las reformas necesarias que permitan la convergencia con los parámetros políticos y sociales vigentes en la UE, y por otro lado se desea profundizar en la recuperación para el Islam de la sociedad y la vida pública de Turquía. Todo ello bajo la atenta mirada del omnipresente retrato de Atatürk, "padre de los turcos", cuyos ideas aún siguen teniendo un peso muy específico para buena parte de la sociedad turca, especialmente en el ejército. Y es que cuando en Europa se oye hablar de la recuperación del Islam en Turquía se piensa en Irak o en Siria; pero cuando nos referimos a Turquía, tales palabras suponen algo tan simple como que las mujeres de la administración puedan llevar pañuelo en la cabeza si lo desean, por poner un ejemplo. Tal es el legado de Atatürk, cuyas decididas y drásticas reformas tras la I Guerra Mundial sacaron a Turquía del caos del sultanato y le evitaron el desastre que hubiera supuesto la ocupación por las potencias europeas que auspiciaba el Tratado de Sèvres. Para evitar aquello Atatürk pensó que lo mejor era emular a aquellas potencias y mirar hacia Occidente, y eso pasaba por relegar a la religión al papel íntimo y eliminar cualquier vestigio de su presencia en la vida pública. Tales medidas, radicales y forzosamente impuestas para una sociedad que hasta entonces se había regido por el Califato y la Sharia (el propio Atatürk rechazó como absurda la propuesta de convertirse en el nuevo Califa), seguramente fueron necesarias en una época en que la sociedad turca estaba muy influenciada por su más inmediato pasado, una época crucial de transformaciones de tal calado como pocos países en el mundo han vivido... Pero aquel espíritu también ha propiciado -o al menos justificado en boca de sus autores- golpes de estado de los militares cuando estos han visto peligrar el laicismo, o leyes contra la minoría kurda (ahora afortunadamente abolidas)... El propio sistema electoral turco, propugnado por el mismo Atatürk para evitar la llegada al parlamento de separatistas kurdos o de islamistas (exige tener al menos el 10% de los votos para obtener representación parlamentaria, lo que posibilita una mayoría con sólo el 20% de los votos), ha provocado en las últimas décadas escenarios políticos muy complicados, aprovechados -paradojicamente- por los islamistas más exigentes para hacerse con el poder, lo que a su vez ha servido de excusa a los militares. El propio AKP de Erdoğan (Partido Justicia y Desarrollo) es un ejemplo, al gobernar con mayoría absoluta con un 34% de los votos. Las contradicciones propias de la herencia de Atatürk no son, sin embargo, más que un reflejo de la propia Turquía. Quizás el futuro pase por revisar ese legado, abiertamente, sin miedos... algo que sería impensable para Turquía sin el respaldo democrático de la UE, atenta a cualquier movimiento de los militares turcos.

Hoy por hoy la idea de una Turquía en manos de fundamentalistas islámicos, que tanto preocupa a algunos en Europa, es una quimera sin sentido; no sólo por la herencia innegable de Atatürk, sino por la propia esencia heterogénea de los turcos, y su caracter afable y tolerante. El propio Erdoğan tiene que ver mucho más ideológicamente con la democracia cristiana europea, y su victoria en las últimas elecciones turcas (las próximas serán en mayo de 2007) no fue sino un exponente del descontento de la sociedad turca con los partidos políticos tradicionales. A pesar de ello, en Europa aún nos echamos las manos a la cabeza cuando asociamos Turquía con Islam, y nos apresuramos a juzgar -con la ayuda de muchos medios de comunicación poco interesados en informar- a 10.000 excéntricos seguidores del Partido de la Felicidad manifestándose contra la visita del Papa en Estambul (una urbe de 15 millones de habitantes) como si de un reflejo de la sociedad turca se tratase...

Son muchos los prejuicios -e intereses ocultos- que ambas partes deben vencer, pero cada vez está más claro que el futuro de la UE pasa por Turquía, al igual que el de Turquía pasa por la UE. Son sin embargo numerosos los obstáculos en el camino, y numerosos también los movimientos en ambos lados interesados en que tal encuentro no ocurra. Otra vez, Turquía -y Europa- en la encrucijada de caminos. Y como dos enamorados confundidos, ambos se necesitan el uno al otro... Pero ambos temen acercarse.


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martes, 12 de diciembre de 2006

Erdogan dice que la UE ha tratado injustamente a Turquía y pide que la ONU intervenga en la crisis con Chipre



ANKARA, 12 (EP/AP)

El primer ministro de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, consideró hoy que la Unión Europea ha tratado de manera injusta a su país, después de que los ministros de Asuntos Exteriores de los Veinticinco decidieran ayer congelar las negociaciones para la adhesión, y pidió la intervención de Naciones Unidas en el conflicto con Chipre.

"La decisión de la UE es una injusticia contra Turquía", señaló hoy Erdogan, en un discurso ante los miembros de su partido en el Parlamento.

"Tengo que decir que las relaciones entre Turquía y la Unión Europea están atravesando una seria prueba, a pesar de todos nuestros esfuerzos para abrir el bloqueo", agregó.

Los ministros de Asuntos Exteriores de la Unión Europea apoyaron ayer, tras un intenso debate que se prolongó toda la jornada, la propuesta de la Comisión Europea de suspender parcialmente las negociaciones de adhesión con Turquía, mientras el país candidato no aplique totalmente el protocolo de Ankara y abra sus puertos y aeropuertos a Chipre.

Erdogan consideró hoy que la Unión Europea es incapaz de resolver la disputa con Chipre y pidió a la ONU que intervenga. "La Unión Europea nunca será el lugar para una solución amplia con Chipre. Estamos a favor de una justa y duradera solución en el marco de Naciones Unidas", agregó.

No obstante, el jefe del Ejecutivo turco aseguró que su país está decidido a seguir trabajando en las reformas para la adhesión a la UE. "En el periodo que tenemos en frente, sabemos muy bien lo que tenemos que hacer, tenemos que sacar adelante nuestras reformas con la misma decisión", subrayó.

Aunque los jefes de la diplomacia llegaron ayer a Bruselas claramente divididos sobre el mensaje que había que trasladar a las autoridades turcas, finalmente encontraron el punto de equilibrio en el texto presentado el pasado 29 de noviembre por el Ejecutivo comunitario.

Así, no se abrirán ocho de los 35 capítulos que forman parte del proceso de negociación. En concreto, los que afectan al libre movimiento de bienes; derecho de establecimiento y libertad para ofrecer servicios; servicios financieros; agricultura y desarrollo rural; pesca; política de transportes; unión aduanera, y relaciones exteriores.

viernes, 8 de diciembre de 2006

Reacciones en Turquía a la propuesta a la UE sobre Chipre


El Estado Mayor turco critica al Gobierno por su propuesta a la UE sobre Chipre

Ankara, 8 dic (EFE).- El general Yasar Buyukanit, Jefe del Estado Mayor de Turquía, ha asegurado que la propuesta del Gobierno turco de abrir un puerto y una aeropuerto al tráfico grecochipriota constituye una desviación de la política oficial del Estado.

Buyukanit critica, en una entrevista publicada hoy por el diario turco "Hurriyet", al Gobierno por no haber consultado con el Estado Mayor antes de proponer la medida a la Unión Europea (UE).

"Lo digo claramente. No estoy hablando al margen de la entrevista. No nos consultaron. La opinión de una institución que tiene 40.000 soldados no ha sido solicitada, ¿cómo puede ser?", dijo el general, quien agregó que "por supuesto, nosotros no gobernamos el Estado, sólo expresamos nuestras opiniones".

Buyukanit subrayó que se había enterado de la propuesta del Gobierno a través de la televisión y que hubiera esperado del Ejecutivo que hubiera solicitado por escrito el parecer de las instituciones del Estado, así como del Ejército.

Tras recordar que la postura tomada por Ankara se desviaba de la política oficial resumió la que, a su parecer, debe ser la posición oficial respecto a Chipre.

"Uno, la solución debe basarse en las propuestas de la ONU; dos, la solución debe ser total. No puede alcanzarse pieza a pieza dando esto a cambio de esto otro y tres, ha de ser justa y permanente", explicó.

Desde la reforma realizada a principios del siglo XX por Kemal Atatürk, padre de la moderna Turquía, las Fuerzas Armadas están consideradas las garantes del laicismo y cuentan con un gran peso político en el país. Tal es así, que han actuado en ocasiones para derrocar gobiernos en crisis o copados por una mayoría islámica.

Una portavoz de la presidencia de turno finlandesa de la UE anunció ayer que Turquía había decidido abrir uno de sus puertos y un aeropuerto a buques y aeronaves grecochipriotas.

El canal de televisión turco NTV ofreció más tarde los detalles de dicho plan, compuesto por tres puntos para desbloquear las relaciones entre la UE y Turquía.

Según la fuente, además de esta apertura limitada, que sería por un periodo de 12 meses, en el segundo punto se pide una solución global a la cuestión chipriota en base a las propuestas de la ONU que debe comenzar a ser discutida a partir del 1 de enero y que debe haber concluido antes del 31 de diciembre de 2007.

El tercero estipula que el aeropuerto de Ercan y el puerto de Varosha, ambos turcochipriotas, han de abririse al tráfico internacional.

El gobierno de Chipre criticó horas más tarde la propuesta de Turquía y la consideró "una mofa hacia la Unión Europea" y "un desprecio a su obligación de reconocer a Chipre".

El jefe del Estado mayor turco minimizó el rechazo de Chipre y subrayó que lo grave había sido la manera de actuar del Ejecutivo.

La propuesta de Ankara, que fue realizada verbalmente a la presidencia finesa de la UE y sobre la que el Gobierno no ha hecho aún ninguna manifestación ha pillado por sorpresa a varios miembros del Gabinete.

El ministro de Estado, Kursad Tuzmen, aseguró ayer que abrir un puerto estaba fuera de las negociaciones.

Mehmet Dulger, parlamentario del gobernante Partido de la Justicia y el Desarrollo aseguró estar contento con el rechazo grecochipriota a la propuesta, y agregó que abrir un puerto significaría el reconocimiento de hecho de la República de Chipre.

martes, 28 de noviembre de 2006

Historia de la República Turca del Norte de Chipre



Artículo de la enciclopedia wikipedia:
(...) Hasta la Primera Guerra Mundial, la isla perteneció legalmente a Turquía, momento en que fue anexionada por Gran Bretaña debido a su beligerancia aliada con los Imperios Centrales. En 1960, obtiene su independencia. (...) El líder greco-chipriota, Makarios, contrario a la igualdad intercomunal, buscó eliminar el derecho a veto de los turco–chipriotas a través de la modificación de la constitución. El rechazo de éstos provocó diversos actos de violencia en el año 1963, que tendrán su culmenen el mencionado año, al siguiente y en 1967. Consecuentemente, los turco-chipriotas se vieron obligados a dejar sectores de la isla, aislarse en enclaves y dejar sus puestos laborales. El Consejo de Seguridad de la ONU aprobó la instalación de una fuerza de paz en la isla UNFICYP, todavía desplegada en la misma. El 15 de Julio, se efectúa en la isla un Golpe de estado contra el Gobierno de Makarios. Este fue liderado por un grupo de militares griegos y greco-chipriotas con la intención de revivir la ENOSIS. El mismo contaba con el respaldo de la denominada “Dictadura de los Coroneles” de Atenas (1967-1974). Esto espantó a Turquía que temía por la minoría turco-chipriota que se había comprometido defender por el tratado de garantías que había dado origen al estado chipriota. Por ello, llevó a cabo una masiva invasión del sector norte de Chipre (...) Consecuentemente, el 37% de territorio quedó en manos turcas y, entre 140.000 y 160.000 greco-chipriotas, tuvieron que huir de la parte norte de la isla.
 
Desde la realización de la operación de 1974, la ONU ha intentado resolver el conflicto sin éxito. (...) El Secretario general presentó una nueva propuesta en 2002 que incluía conceptos que provocaron fuertes reticencias entre la comunidad griega. Revisada en 2003, establecía la creación de una federación de dos estados –el Estado Greco Chipriota y el Estado Turco Chipriota- unidos conjuntamente por un gobierno federal con escasos poder. (...) Los turco-chipriotas (...) aprobaron la propuesta por el 65% de su población. La comunidad greco-chipriota rechazó el plan y, con ello, se acababan todas las esperanzas de que una Chipre unificada pudiera acceder a la UE el 1 de mayo de 2004.

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